Enfermedad de Sever en Niños Deportistas: Qué Es, Síntomas y Cómo Diferenciarla de la Fascitis Plantar
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Enfermedad de Sever en Niños Deportistas: Guía Completa para Padres y Cómo Diferenciarla de la Fascitis Plantar
- ¿Qué es la enfermedad de Sever o apofisitis calcánea?
- Causas y factores de riesgo en niños deportistas
- Síntomas principales: ¿cómo saber si tu hijo tiene Sever?
- Diferencias clave entre la enfermedad de Sever y la fascitis plantar del adulto
- ¿Cómo se diagnostica la apofisitis calcánea?
- Tratamiento y recuperación paso a paso
- Prevención: cómo evitar que vuelva a aparecer
- ¿Cuándo acudir al podólogo?
¿Qué es la enfermedad de Sever o apofisitis calcánea?
Si tu hijo practica deporte con regularidad y ha empezado a quejarse de dolor en el talón, puede que estés ante uno de los problemas podológicos más frecuentes en la infancia deportiva: la enfermedad de Sever, también conocida como apofisitis calcánea. Aunque su nombre suena alarmante, la buena noticia es que se trata de una condición benigna y completamente tratable.
La enfermedad de Sever fue descrita por primera vez en 1912 por el médico James Warren Sever y consiste en una inflamación de la apófisis calcánea, que es el punto de crecimiento del hueso del talón (calcáneo). Durante la infancia y la adolescencia, los huesos aún no están completamente formados y presentan zonas cartilaginosas llamadas placas de crecimiento. Cuando estas zonas están sometidas a un estrés repetitivo, como ocurre en los deportes, pueden irritarse e inflamarse, generando dolor.
Este proceso es exclusivo de la etapa de crecimiento: en cuanto el hueso madura y la placa de crecimiento se cierra, la enfermedad de Sever desaparece por completo. Sin embargo, mientras está activa, puede limitar significativamente la práctica deportiva y la calidad de vida del menor.
Causas y factores de riesgo en niños deportistas
La causa principal de la apofisitis calcánea es el exceso de tensión mecánica sobre la placa de crecimiento del calcáneo. Esta tensión tiene dos orígenes principales:
Por un lado, el tendón de Aquiles se inserta precisamente en esa zona posterior del talón. Durante los estirones de crecimiento, los huesos crecen más rápido que los músculos y tendones, lo que genera una tracción continua sobre la apófisis. Por otro lado, los impactos repetitivos al correr, saltar o hacer deporte contribuyen a agravar esa irritación.
Los factores de riesgo más comunes incluyen:
- Edad entre 8 y 15 años, especialmente en picos de crecimiento.
- Práctica intensa de deportes como fútbol, baloncesto, atletismo, gimnasia o danza.
- Pie cavo o pie plano con mala absorción de impactos.
- Uso de calzado inadecuado o con poca amortiguación en el talón.
- Superficies duras de entrenamiento.
- Aumento repentino de la carga de entrenamiento.
- Sobrepeso infantil, que incrementa la carga sobre el talón.
Es importante saber que la enfermedad de Sever afecta más a niños que a niñas, aunque la brecha se ha ido reduciendo en los últimos años con el aumento de la práctica deportiva femenina. Puede aparecer en uno o en ambos talones simultáneamente.
Síntomas principales: ¿cómo saber si tu hijo tiene Sever?
El síntoma cardinal es el dolor en la parte posterior e inferior del talón, que suele empeorar durante o después de la actividad física y mejorar con el reposo. A diferencia de otras patologías, los niños con Sever rara vez sienten dolor en reposo prolongado, como al levantarse por la mañana.
Otros síntomas habituales son:
- Cojera o cambio en el patrón de marcha para evitar apoyar el talón.
- Hinchazón leve en la zona del talón.
- Dolor al apretar los lados del talón con dos dedos (test de compresión lateral, muy característico de esta patología).
- Rigidez matutina leve que desaparece rápidamente con el movimiento.
- El niño tiende a caminar de puntillas para aliviar la molestia.
Un dato importante para los padres: si el niño interrumpe el juego o el entrenamiento espontáneamente por dolor en el talón, hay que tomárselo en serio. Los niños en esas edades suelen aguantar bastante el dolor para no dejar de jugar, así que si lo menciona, merece atención profesional.
Diferencias clave entre la enfermedad de Sever y la fascitis plantar del adulto
Uno de los errores más comunes es confundir la enfermedad de Sever con la fascitis plantar, especialmente porque ambas provocan dolor en el talón. Sin embargo, son patologías completamente distintas en su origen, localización, población afectada y tratamiento. Conocer estas diferencias puede ahorrarte tiempo y evitar tratamientos incorrectos.
| Característica | Enfermedad de Sever | Fascitis Plantar |
|---|---|---|
| Edad típica | 8-15 años | Adultos (30-60 años) |
| Localización del dolor | Parte posterior e inferior del talón (apófisis) | Parte inferior del talón y planta del pie |
| Causa | Inflamación de la placa de crecimiento por tracción del tendón de Aquiles | Microdesgarros e inflamación de la fascia plantar |
| Dolor matutino intenso | No característico | Muy típico al dar los primeros pasos |
| Relación con el crecimiento | Directa: desaparece al madurar el hueso | Ninguna |
| Test de compresión lateral | Positivo (doloroso) | Negativo |
| Tratamiento específico | Reposo relativo, estiramientos de gemelos, taloneras | Plantillas, férulas nocturnas, fisioterapia |
La fascitis plantar en adultos está muy ligada a la tensión acumulada de la fascia plantar a lo largo de los años, al sedentarismo, al sobrepeso o a cambios hormonales. En niños, la fascia plantar rara vez se inflama de la misma manera porque el tejido es mucho más elástico. Si tu hijo tiene dolor en el talón, la probabilidad de que sea Sever es mucho mayor que la de una fascitis plantar.
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¿Cómo se diagnostica la apofisitis calcánea?
El diagnóstico de la enfermedad de Sever es fundamentalmente clínico. Un podólogo o médico especialista evaluará la historia deportiva del niño, la localización exacta del dolor y realizará pruebas físicas como el test de compresión lateral del calcáneo.
En algunos casos se solicita una radiografía para descartar otras patologías como fracturas por estrés o tumores óseos, aunque la apofisitis calcánea en sí no siempre muestra cambios radiológicos claros. La ecografía puede ser útil para valorar el estado del tendón de Aquiles. La resonancia magnética se reserva para casos con diagnóstico dudoso o evolución atípica.
Tratamiento y recuperación paso a paso
La gran mayoría de los casos de enfermedad de Sever se resuelven satisfactoriamente con tratamiento conservador. El objetivo principal es reducir la tensión sobre la placa de crecimiento y controlar el dolor durante la fase activa.
El plan de tratamiento habitual incluye:
- Reposo relativo: No siempre es necesario parar completamente el deporte, pero sí reducir la intensidad y el volumen. En casos severos puede ser necesario un descanso temporal de 4 a 6 semanas.
- Estiramientos de la cadena posterior: Estirar gemelos y sóleo de forma regular es fundamental para reducir la tensión del tendón de Aquiles sobre el calcáneo. Se recomienda hacer series de estiramientos antes y después de la actividad física.
- Taloneras o plantillas con alzas: Elevar ligeramente el talón reduce la tensión del tendón de Aquiles y amortigua el impacto. Las taloneras de silicona de gel son especialmente recomendadas por su capacidad de absorción de impactos y por adaptarse perfectamente a cualquier calzado deportivo.
- Hielo local: Aplicar frío en la zona del talón durante 10-15 minutos después de la actividad ayuda a controlar la inflamación.
- Calzado adecuado: Zapatos o zapatillas con buena amortiguación en el talón y soporte del arco plantar.
- Fisioterapia: En casos más complejos, el fisioterapeuta puede aplicar técnicas como ultrasonidos, electroterapia o masaje transverso profundo para acelerar la recuperación.
El pronóstico es excelente: prácticamente el 100% de los niños se recuperan completamente sin secuelas una vez que la placa de crecimiento se cierra, lo que ocurre generalmente entre los 15 y 17 años.
Prevención: cómo evitar que vuelva a aparecer
Una vez controlado el episodio agudo, el objetivo es que no se repita. Las medidas preventivas más efectivas son:
- Mantener una rutina diaria de estiramientos de gemelos y sóleo, especialmente en épocas de crecimiento acelerado.
- Planificar los incrementos de carga deportiva de forma gradual, sin aumentar más de un 10% semanal.
- Usar siempre calzado deportivo específico para cada disciplina, en buen estado y con amortiguación adecuada.
- Usar taloneras preventivas durante los picos de crecimiento si el niño practica deporte de alto impacto.
- Alternar superficies de entrenamiento para no sobrecargar siempre el mismo tejido.
- Control del peso corporal del menor.
¿Cuándo acudir al podólogo?
Debes llevar a tu hijo al podólogo cuando el dolor en el talón dure más de una semana, cuando limite su actividad habitual, cuando aparezca cojera o cuando el niño evite apoyar el pie. También es recomendable una valoración preventiva si el menor practica más de 8 horas semanales de deporte durante la etapa de crecimiento.
El podólogo realizará un estudio biomecánico del pie para identificar factores predisponentes como el pie plano o el pie cavo y prescribirá el tratamiento ortopédico más adecuado. No esperes a que el dolor se cronifique: la intervención temprana reduce significativamente el tiempo de recuperación y permite al niño volver antes a su deporte favorito.
En resumen, la enfermedad de Sever es una patología frecuente, limitante pero completamente superable. Con el diagnóstico correcto, el tratamiento adecuado y los productos ortopédicos apropiados, tu hijo podrá volver a la cancha, al campo o a la pista en las mejores condiciones posibles. Si también buscas soluciones para el dolor de talón en adultos de tu familia, descubre toda nuestra gama de productos podológicos pensados para cada necesidad.